Cuando llamas todos los días para ver si ha salido algo de la subvención que solicitaste hace seis meses y que prometieron responderte hace cinco.
Moraleja: No importa lo que diga en el pliego, las condiciones o lo que diga el funcionario. Las subvenciones no existen. Sólo existen para los cazaprimas o para la gente con mucha paciencia y que tiene tiempo para esperar.
Si has considerado alguna subvención en tu plan financiero, elimínala. Cuando has pasado por lo que se pasa al esperar una subvención, piensas: Si alguien me hubiera dado dos guantazos antes…

Emilio Márquez y Luis Rull, por Antonio Rull (Cogida sin permiso del flickr de Luis Rull,
)
Ayer contaba que una de las anécdotas más divertidas que recuerdo desde que me muevo en el entorno de blogs y emprendedores, es cuando conocí en persona a Emilio Márquez.
Fue durante la I Jornada de Negocio de Networking Activo. Lo cierto es que alguna vez había tenido oportunidad oportunidad de contactar con él por correo electrónico y ya me encontraba en la Red Profesional de Contactos de su empresa, pero nunca lo había visto en persona.
El título original de este post iba a ser “La generación Y, la generación de los emprendedores, las ideas y el cambio”, pero siempre me acuerdo de las recomendaciones que me hace un amigo, que de esto sabe un poco más que yo.
Es un tema al que llevaba dándole vueltas mucho tiempo, y este artículo de Emilio Márquez, gran emprendedor y persona a la que admiro, me ha animado a escribir sobre el tema. Otro día contaré una anecdota de cuando conocí a Emilio en persona en la I Jornada de negocios de Networking Activo que alguna vez he contado en alguna comida con gente del mundillo de Internet.
Orgulloso miembro de la generación Y. Eso es lo que pone en la última sección de mi curriculum ampliado, donde coloco algunas cosas personales, que en general gusta a los entrevistadores, ya que define parte de tu personalidad, y una de las cosas que siempre hay que buscar en una entrevista de trabajo es demostrar una marca propia.
Antes de empezar, una aclaración: cuando hablo de empresario, hablo de un gestor, una persona que entiende de números, modelos, control de gestión, y gestión de las personas. Esta aclaración es para entender el tipo de perfil al que me refiero más adelante.
A través de Carlos Blanco, CEO del grupo ITnet, llego a un interesante artículo de Antonio Andújar sobre los emprendedores: el que mucho abarca, poco aprieta. Como soy de procastinación fácil, voy abriendo todos los enlaces que voy viendo, y al final termino echando un vistazo general al blog, que he añadido a mis RSS, para tenerlo más adelante.
Y me lleva a una reflexión personal sobre los emprededores y los empresarios, que en realidad se compone de dos ideas: la necesidad de conocimientos académicos y la necesidad de contar con un gestor en cualquier startup.

Acabo de terminar de leer The Dip, obra del marketiniano más conocido de la red, Seth Godin, y mis sensaciones son difíciles de explicar.
Por un lado, The Dip es un libro que recomendaría leerse a cualquiera que tenga un mínimo de percepción sobre la importancia de los objetivos en la vida, que en mi círculo personal es el 95% de las personas. Además, lo recomendaría sin dudarlo.
Por otro lado, es un libro que no aporta nada nuevo a una persona que alguna vez haya reflexionado sobre sus proyectos, su vida o cualquier cosa que quería hacer, pero que ahonda tanto en esos pensamientos y reflexiones internos, -por lo menos en mí- con la capacidad de ponerles nombre, apellido, clarificarlos y asignarles un modelo racional, que sorprende que un texto de apenas 70 páginas te haga pensar tanto.
Por eso es tan genial. Yo me he llevado la sensación de que estaba escrito para mí, como si el autor me conociera de toda la vida. He de decir que pocas veces he disfrutado tanto con una lectura tan clarificadora. Si tuviera que ponerle un subtítulo al libro sería: “Visión global y decisiones racionales”, pero no expresaría en absoluto de lo que va el libro.
Si alguna vez has sentido que estabas haciendo demasiadas cosas que no te aportaban nada, que tienes proyectos que te quitan energía pero no eres capaz de acometerlos ni de dejarlos, o que las cosas no son como habías imaginado cuando entraste en la gran empresa, o acometiste ese proyecto maravilloso, sin duda debes de leer The Dip. Y más aún si es una sensación que tienes ahora mismo.
Se lee en apenas dos o tres horas, según cual sea tu nivel de Inglés. Hace falta tener experiencia en la lectura en el idioma de Shakespeare porque hay muchas fórmulas y sutilezas que no se cogen con una traducción literal.
Sin duda un must have.
