Archive for December, 2008

Feliz 2009

December 31, 2008  |  Otras cosas  |  , ,  |  1 Comment

En unas horas comenzará el año 2009. Este tipo de momentos se caracteriza por invitar a una reflexion sobre lo que hemos hecho o dejado de hacer durante el año nuevo.

Este año voy a tener la oportunidad de pasarlo en Huelva, en la naturaleza junto con Elena, y también aprovecharé para reflexionar sobre los ultimos movimientos de mi vida.

Os invito a que hagáis lo mismo, y que aprovecheis estos momentos previos para interiorizar vuestras reflexiones y fijaros las metas para el nuevo año.

!Feliz año nuevo 2009!

Innovación y sexo

December 30, 2008  |  Otras cosas  |  ,  |  No Comments

La innovación en la empresa es como el sexo en la adolescencia: todos hablan de ello pero pocos lo practican

Salvador Aragón (Vía Angel María » Jaime Estévez)

Las reglas de la persuasión

December 30, 2008  |  Otras cosas  |   |  2 Comments

dilbert-y-las-ideas

¿Alguna vez te has sentido como Asok, el becario?

Lamentablemente, Asok probablemente nunca haya oido hablar de las reglas de la persuasión. Cinco pasos que harán que la exposición de una idea sea mucho más fácil de asimilar por nuestra audiencia, consiguiendo un resultado muy efectivo. Este método se conoce como la secuencia Monroe. (Enlace a la Wikipedia)

  • Consige la atención de la audiencia
  • Establece una necesidad
  • Cubre esa necesidad
  • Imagina el futuro
  • ¿Y tú que harías?

A continuación, las reglas de la persuasión explicadas más a fondo.

  1. Conseguir la atención de tu audiencia. Antes de exponer nada, necesitas tener la atención de tu audiencia. Este paso es el más importante. Puedes utilizar un chiste, una anécdota, puedes dar una noticia increible o hacer un comentario sobre algo que realmente interese a la audiencia. Tienes que conseguir tus cinco minutos. Si hablas a alguien que a su vez habla por teléfono, tu resultado no será óptimo, si das una conferencia en una sala llena de personas mirando a la pantalla de su ordenador, tampoco conseguiras nada. La última persona a la que vi conseguir un efecto así en una sala llena de gente, fue a Eduardo Arcos en el EBE.
  2. Establece una necesidad. Una vez conseguida la atención de tu audiencia, establece una necesidad. Desde mi punto de vista, los elevator pitch no sirven para mucho si te limitas a repetirlos como un loro. Cada persona a la que te enfrentas tiene motivaciones, expectativas y necesidades distintas. Debes buscar una necesidad que haga que cada una de las personas que te ha dado el privilegio de su atención haga que piense que esa atención ha merecido la pena.
  3. Cubre esa necesidad. Llegó tu momento de gloria. Tu audiencia está expectante. Has creado una necesidad, y ahora debes cubrirla. Debes ser claro y conciso, explicar como cubrir esa necesidad de acuerdo a los conocimientos y expectativas de tu audiencia. Si estás delante de unos inversores de capital riesgo, no hables de la tecnología a usar para cubrir la necesidad, habla de como cubrirla. Una vez realizada tu exposición, dedica unos segundos a reflexionar sobre si tu audiencia lo ha entendido. Utiliza ese silencio dramático para observar las caras alrededor. Te dará una idea sobre si lo que has expuesto ha calado.
  4. Imagina el futuro. Una vez que hemos cubierto la necesidad, ¿Como podría ser el futuro? Ayuda a tu audiencia a imaginar como podría ser el futuro ayudandote de tu concepto/idea. Si has expuesto la manera de vencer a Google, ayuda a imaginar como podría ser el futuro. Imagina también que podría ocurrir si no fuera así y exponlo
  5. Pregunta qué hacer. Pregunta a tu audiencia cual sería el primer paso que tomaría para llevar a cabo lo expuesto anteriormente. Una de las razones de la efectividad del método Monroe es la interiorización de un problema y la búsqueda de la solución. Preguntando, provocas la puesta en marcha del mecanismo natural de solución de problemas del cerebro. Preguntando convertirás el problema y la solución en algo propio de parte de tu audiencia.

La ironía fina y el management de 60 minutos

December 29, 2008  |  Otras cosas  |  ,  |  2 Comments

quien-se-ha-llevado-mi-quesoRepasando mis anotaciones de 2008, descubro en Google Reader un favorito de hace dos meses, escrito por Mario López de Ávila, titulado Tú también puedes ser un gurú en 7 minutos.

Básicamente, es una adaptación del libro The power of the 2×2 Matrix. No se si Mario tiene la misma concepción que yo del libro, aunque sospecho que sí, ya que el recomienda no tirar el dinero con el libro, y pasa a describirnos los siete pasos para construir nuestra propia matriz-gurú en siete sencillos pasos.

Eso me da, por lo menos, para dos reflexiones:

La primera, es que Mario es el tío con la ironía más fina que he visto. No sólo por el hecho de tenerla, sino por el hecho de transmitirla y que los demás lo entendamos así, y el que no la entiende no se de por aludido. De hecho, si le echais un vistazo a los comentarios vereis que hay quien se la toma muy muy en serio. El concepto de ser irónico y el concepto de transmitirlo no tienen por qué ir unidos, de hecho habitualmente no van unidos.

La segunda, algo más profunda, es que ùltimamente está de moda el management de 60 minutos. O los programas de gestión de empresas ya no son lo que eran, o Seth Godin vende muchos libros, o yo no entiendo nada. Hablas con alguien, y tratas de una serie de conceptos, pueden ser conceptos de marketing, o estrategia o gestión de recursos humanos, y cuando llevas unos minutos hablando descubres que detrás del manejo de esos conceptos no hay absolutamente nada. Vacío absoluto. Encefalograma plano.

Las apariencias engañan. No digo que todo el mundo tenga que tener un nivel en gestión como para tratar de tu a tu con Peter Draker, pero es que la mayoría de las personas con las que trato últimamente ni siquiera saben quien es Peter Draker. Eso provoca una barrera de comunicación que hace que te sientas gilipollas. Sinceramente, sobran los libros de 50 páginas escritos a tamaño 14, y falta la gente formada.

Este efecto es el que yo califico como el Management de 60 minutos. Personas sin formación adecuada, que han leido demasiados libros sobre el robo de lacteos y que además, no tienen capacidad de análisis, comprensión y relación de conceptos, que entienden elementos como el marketing como un fín en sí mismo, y no como un medio para su empresa. No quieren saber de ventas, pero se elevan como unos gurús del marketing. ¿Algo falla en esta ecuación, no?

Por cierto, una técnica para saber si hablas con un 60 minutes: Preguntale ¿Cual fue el impacto que tus innovadoras técnicas de cancamusa marketing/management/strategy en tus ventas o las de tus clientes (si se trata de un 60 minutes consultant) el año pasado? La respuesta suele ser bastante ilustrativa.

La música prohibida, Mozart y el ciclo de la cultura

December 28, 2008  |  Otras cosas  |  , ,  |  1 Comment

La historia de la civilización occidental está sin duda, marcada por la Iglesia Católica. La Iglesia, además de resultar un elemento de transmisión cultural, fue también un instrumento de represión y control basada en esta propia cultura. Hoy en día, las formaciones clásicas no son muy habituales, y bastante menos populares, sobre todo entre la gente joven y de mediana edad.

Por eso, y aunque la redundancia me persigue (ya escribí sobre esto en el año 2005), traigo algo que nada tiene que ver con la temática habitual de este blog. El Miserere Mei, Deus de Gregorio Allegri, perteneciente al Salmo 50 (en numeración griega) de Gregorio Allegri. Una de las piezas más maravillosas de la historia de la música. Recomiendo encarecidamente escuchar en el reproductor mientra se lee la historia.

Gregorio Allegri: Miserere mei, Deus – St. Johns College Choir, Cambridge

El miserere que escuchamos pertenece al Salmo 51 (50 con numeración griega) y se compuso durante la vigencia del Papa Urbano VII, probablemente alrededor de 1630, para su uso en la capilla sixtina durante los oficios de maitines en el Miercoles y el Viernes de la Semana Santa. Era la pieza final de doce misereres que se cantaron durante el oficio desde 1514 y la más popular.

En algún momento, se prohibió totalmente su transcripción a partituras y su reproducción solamente era permitida en estos oficios, añadiendo un halo de misterio a la pieza. Escribirla o reproducirla sin permiso era un acto castigable por parte del Vaticano bajo pena de excomunión, y ya sabemos como se trataba la excomunión en el siglo XVII).

Con 14 años, Mozart visitó la capilla sixtina durante la celebración pontificia, y dado que se trata de un salmo muy largo con nueve estrofas repetidas, fue transcribiendolo sobre la marcha, durante la celebración del Miércoles Santo, volviendo el Viernes Santo para tomar correcciones menores. Posteriormente conoció al historiador Charles Burney, que llevó la pieza a Londres y la publicó en 1771.

Una vez publicado, se eliminó la prohibición que se había levantado sobre el Miserere y se hicieron más transcripciones. El Papa hizo llamar a Mozart para conocer al genio que había sido capaz de transcribir la obra.

Posiblemente, el Papa asumió que Mozart no era un pirata, sino un genio transmisor de cultura. Una cultura prohibida durante doscientos años por el Vaticano sin razón ni explicación, bajo pena de excomunión. Una obra reservada al puro placer de los Papas y, en algunas ocasiones, de la plebe. Hoy en día, es una de las piezas vocales a capella más famosas en todo el mundo