Archive for March, 2009

La economía y las mujeres

March 11, 2009 |  by  |  Otras cosas  |  6 Comments  |  Share

Hoy Elena me ha dicho una cosa por teléfono: “Tú sabrás mucho de economía de empresa, pero tus finanzas personales irían mejor si te las gestionara yo”.

Luego he leído esto donde Diego Mariño:

  • La persona “A” fue escogida por mí. Tenía estudios en un colegio internacional, cursos de verano en el extranjero, carta de motivación excelente… esas chorradas.
  • La persona “B” fue escogida por Marta. Su principal motivo fue “vino a la entrevista con unos zapatos muy bonitos”.

“B” tuvo un desempeño excelente, mientras que “A”… se convirtió en un verdadero lastre que cometía errores de los que hacen perder dinero y clientes.

  • Conclusión A: Después de tanto máster, tanto libro y tanta milonga, no tengo ni idea de cuales son los principios rectores que rigen el universo.
  • Conclusión B: Debería seguir un consejo que me dio una persona hace tiempo: “Si quieres saber como es alguien, fíjate en si lleva reloj, cinturón y en sus zapatos”. Después de mirar mis chanclas y mis bañador, esperé que el reflejo de mi rolex de melilla fuera lo suficientemente potente para quemar sus córneas.
  • Conclusión C: Elena tiene razón. Mis finanzas personales irían mejor si las gestionara ella.

Anexo 1: Las mujeres saben como funciona el mundo. Nosotros no.
Anexo 2: Detrás de un emprendedor siempre hay una gran mujer que evita que se estampe (Mariño dixit)
Anexo 3: Sí. Mis finanzas personales irían mejor si las gestionara ella.

Cuando la educación es un negocio

March 11, 2009 |  by  |  Otras cosas  |  4 Comments  |  Share

Durante mi adolescencia, por razones que no vienen al caso, dejé de estudiar en primero de bachillerato. Una decisión que, dentro de que pudiera ser mejor o peor, marcó mi caracter y mi vida de una forma única.

Trabajé más o menos durante unos años y en el año 2001 decidí matricularme en un centro de bachillerato de adultos, para poder ir sacando algunas asignaturas, poco a poco, sin prisa pero sin pausa. La realidad es que ese año saqué alguna asignatura, creo que Religión o algo por el estilo. Seguía trabajando y no le presté mucha atención.

En el 2002 volví a matricularme de nueve asignaturas que me quedaban en primero. No saqué ninguna asignatura, quizás una. Por aquel entonces me fui a trabajar a Cataluña. Cuando volví en el 2003, quise matricularme en el máximo de asignaturas que podía juntando las de primero y segundo de bachillerato, 18 asignaturas.

Desde la funcionaria de la secretaría hasta mis amigos, pasando por mis padres me dijeron que sería imposible sacar 18 asignaturas, pero gracias a una norma de flexibilidad del ministerio de educación era factible hacerlo. Una locura, pero factible.

Durante el primer y el segundo trimestre no estudié nada, aunque me presenté a algunos exámenes. Legó Mayo y aprobé dos asignaturas de primero de bachillerato. Quedaban 16 asignaturas que aprobar.

Inciso: Hoy considero que los consejos que me dieron fueron acertados, pero si hay una cosa de la que puedo sentirme orgulloso es que cuando algo se me mete entre ceja y ceja, no paro hasta que lo consigo.

Y entonces pasó. Decidí apuntarme a una academia, y durante los meses de Julio y Agosto asistí a clase durante 10 horas diarias para prepararme las asignaturas y la selectividad. 16 asignaturas, las más duras.

Y aprobé 16 asignaturas y la selectividad. 7,26 de nota media. En dos meses, gracias a esa flexibilidad.

¿A que viene todo esto?

A que las asociaciones religiosas, alegando que esta flexibilidad “afecta a la configuración de los centros privados” han conseguido que el Supremo dicte que va contra la ley.

Pues mi respuesta es que si les afecta, que dejen el negocio. Yo respeto que ellos sean centros religiosos de educación financiados con fondos públicos en mi país aconfesional, pero espero que ellos no hagan que alumnos como yo tengan que verse obligados a estar un año más sólo porque un centro privado quiera que sus alumnos se matriculen en cursos completos.

La educación no debería ser un negocio para nadie, debería ser completamente pública y deficitaria, al igual que la Sanidad, y no deberíamos permitir que chupasangres de ningún tipo tuvieran derecho a jugar con las ilusiones y el esfuerzo de los alumnos.

No hay un bachillerato de tres años encubierto. No afecta a los alumnos. El supremo ha decidido a favor de la ley, sí, pero hoy han ganado los chupasangres.

Hemos perdido todos. Han ganado, otra vez. Y ya van N.

Me declaro oficialmente FEO

March 10, 2009 |  by  |  Otras cosas  |  6 Comments  |  Share

¿Alguna vez has conocido a ese CEO de una empresa de una sola persona? ¿Cuantas empresas conoces que tienen un CEO, un CTO, un CIO y un CFO y el número de trabajadores son tres? ¿Eres capaz de ver entre tanto humo la realidad de las fachadas y los falsos emprendedores de mentira?

Para tí, joven emprendedor, existe un nuevo estrato empresarial, el de los FEO’s (Fearless Entrepreneurship Officers), con estas reglas, que al igual que el nombre, me acabo de inventar ahora mismo.

  • Un FEO reconoce que trabaja sólo, o como mucho con ayuda de sus amigos para sacar su emprendimiento adelante.
  • Un FEO no tiene empleados, subordinados o colaboradores, un FEO tiene compañeros de aventura.
  • Un FEO ni dirige, ni acompaña; coordina, y en la mayoría de los casos es coordinado, acompañado y dirigido por sus compañeros de fealdad.
  • Un FEO trabaja con personas, dando más valor a estas que a cualquier proceso, metodología o método.
  • Un FEO trabaja muchas horas, sin vacaciones ni fiestas. Nunca llegará a una reunión diciendo: “Yo, como ayer estuve de vacaciones…”
  • Un FEO nunca quedará en ridículo diciendo “Yo soy el director general de esta empresa [de cuatro personas]“.
  • Un FEO tiene, conforme más tiempo pasa, a más personas dispuestas a unirse a su aventura, que confiaran ciegamente en él. (Gracias chicos).
  • Un FEO tiene amigos, que estarán dispuestos a ayudar en tiempos difíciles, aportando su granito de arena a cualquiera de sus causas. Gente en la que confiar, que confía en él.
  • Un FEO no discute con sus compañeros, les dice: “Adelante, confío en vosotros”.

En definitiva, un FEO no es un minglanillas reprimido con ansias de tener un poco de poder para meterse una escoba por el culo mientras profetiza sobre su grandeza como Director General de una empresa que no le importa a nadie donde trabaja él solo.

  • Y la regla de oro del FEO: Es honesto. El resto de los principios, como las lentejas, si te gustan las coges y si no, los dejas.

Nota: Por si alguien todavía se lo pregunta, la traducción oficial de FEO al español es Emprendedor, ¡con dos huevos!.