Esquivando la obsolescencia programada: dándole nueva vida a un MacBook
Compre mi ordenador actual (Un MacBook Alu 13″ de Apple) a mediados del año 2008, cuando vivía en Sevilla. En su momento elegí la combinación mas cara del modelo de 13 pulgadas. Habían transcurrido tres años desde mi transición a Mac y cada vez estaba mas cómodo con el sistema y con la marca, que a pesar de su empeño en permanecer cerrada y encapsularlo todo, hace unos magníficos productos.
Cuatro años después, el ordenador, que ademas es mi herramienta de trabajo, ya muestra achaques tras tres actualizaciones del sistema operativo; los dos GB de memoria originales se quedan cortos, la batería, tras 1300 ciclos muestra signos de agotamiento y las sucesivas actualizaciones han hecho que el ordenador presente carencias.
Tras la ultima actualización de la gama MacBook por parte de Apple, estuve pensando en renovarlo, puesto que siendo una herramienta de trabajo tras cuatro años ya podía darse por amortizada. Los nuevos MacBook eran mas rápidos, tenían mas batería, mas memoria y nuevas características.
Finalmente me decidí por una solución intermedia. Actualizar y renovar aquellos componentes que lo permitieran y esperar al menos un año antes de realizar la renovación completa.
He instalado dos módulos de cuatro GB de memoria (50€ a través de OWC), una batería nueva (130€), que compre en la Apple Store de Londres en mi ultimo viaje y un disco duro SSD de 240GB (219€) en sustitución de mi viejo Toshiba mecánico.
¡Los resultados han sido espectaculares! No solo ha mejorado el rendimiento, sino que ademas puedo decir que la velocidad ahora se encuentra al mismo nivel que ordenadores modernos de su categoría. La mejora mas dramática ha sido, sin duda, el cambio del disco duro mecánico al disco duro SSD. Arranques en menos de diez segundos. Unos instantes para abrir cualquier aplicación y una sensación de que todo va mucho mas fluido. Por ultimo, las casi tres horas de autonomia que me proporciona la nueva batería, se han incrementado cerca de 50 minutos.
Sin duda unas actualizaciones básicas para cualquiera que dependa de su ordenador como herramienta de trabajo.

Yo tambien poseo el mismo equipo pero comprado una año después y me estoy planteando seriamente, realizar cambios parecidos a los que tan bien explicas en tu blog, una muy buena solución en estos tiempos duros y sin estrangular mi maltrecha economía, adquiriendo un nuevo equipo, un saludo…
No puedo más que recomendártelo. En mi caso, varios meses después adquirí un MBP Retina 15″,p pero fue por otras razones. Te puedo asegurar que excepto en determinados casos concretos en los que necesito potencia bruta y por la pantalla, no hay diferencias de rendimiento entre ambos
Tengo uno igual pero de 2010, ya trae 4 gb de ram, lo que estoy pensando es poner el disco SSD. He leído por algún foro, que apple limita la velocidad en la transferencia de datos en este modelo a 1,5 Gb /s., hacen esto para conservar batería (?), sin embargo al cambiar a SSD, este parámetro se desbloquea y pasa a ser de 3 Gb /s. No se si es muy complicado hacer este cambio, no quisiera cargarme el portátil, ¿Como te resultó hacer el cambio? ¿Es por este desbloqueo de velocidad el que genera ese comportamiento tan espectacular? Esos discos son como pendrives gigantes ¿son fiables?.
Un saludo de un compañero de Uned.
El problema es una limitación hardware. En mi caso, mi modelo sólo soportada Serial ATA 2, que es la velocidad que tu indicas: 3Gb/s. Lo único que tuve que hacer fue bajarme un software de la página del fabricante del disco SSD que me permitió cambiar el modo de funcionamiento de SATA3 a SATA2. Luego apagar y encender el Macbook (importante: no reiniciar, sino apagar y encender) y ya estaba funcionando a 3Gb/s en lugar de a 1,5Gb/s. A pesar de que ya noté un incremento de velocidad al instalar el disco, al realizar este cambio fue espectacular. Comparable a tener un Macbook de última generación.
Gracias Jerónimo. Añadiré a mi agenda de tareas este brico a mi mac. Por cierto, estupendo blog, conciso y de interés.
Un saludo.