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Instrucciones:
- Subir el volumen de los altavoces
- Leer con atención
- Disfrutar durante tres minutos de la felicidad
Al igual que el año pasado, la Escuela de Inteligencia a través de la Universidad Camilo José Cela imparte el Máster de Coaching en la Cámara de Comercio de Granada. Como parte del módulo de coaching personal que dura los seis primeros meses, los alumnos tienen que realizar prácticas de coaching.
Puedes realizar un proceso de coaching gratuito con alguno de los alumnos matriculados si estás interesado. Durante un proceso de coaching se trabajan metas personales con seguimiento del coach.
El proceso de coaching costa de sesiones que varían entre cinco y ocho en función del proceso de cada persona, se realizan de forma personal y privada con el coach asignado, generalmente tienen una duración aproximada de una hora y una frecuencia semanal. Las sesiones se acuerdan junto con el coach y se realizan en un lugar de mutuo acuerdo.
Para saber si el coaching es para tí, aquí van una serie de cuestiones:
- ¿Dispongo de tiempo para mi?
- Soy fiel a mi palabra y a mis promesas, tanto con respecto a mi como a los demás, sin necesidad de esforzarme
- Existe una gran distancia entre el lugar donde estoy ahora y el lugar que me gustaría alcanzar
- Tengo la disposición y la capacidad necesarias para hacer el trabajo de cambio que necesito
- Tengo la disponibilidad necesaria para dejar de sabotearme, conducta que limita mi éxito
- Tengo la disponibilidad necesaria para probar nuevas ideas aunque no tenga la seguridad de que funcionan
- Tengo el apoyo necesario para realizar grandes cambios en mi vida
- Creo que el coaching puede ser la disciplina apropiada para llevar a cabo los cambios que deseo
- Soy completamente responsable de mi propia vida y de las decisiones que tomo
Si has respondido negativo a dos o más preguntas, quizás el coaching no sea adecuado para tí, podrías pensar en consultar tu caso a un Psicologo o terapeuta.
Tienes información sobre como funciona el coaching en este artículo.
Si estás interesado ponte en contacto conmigo a través del formulario de contacto
Los hábitos son la forma que tiene el cerebro de hacer más fácil nuestra vida. Imagina que cada vez que montaras en el coche tuvieras que pensar y dar una orden al cerebro para arrancarlo, meter una marcha, acelerar. De hecho, si pruebas a ser muy consciente conduciendo, verás que son tantas las acciones a realizar que resulta hasta peligroso para el resto de conductores.
Imagina un gran campo de maíz, con plantas con la altura de dos hombres. Tienes que cruzarlo, la única herramienta que tienes es un machete, así que tendrás que ir desbrozando el campo conforme avanzas. Comienzas, y algunas hojas de las plantas de maíz te arañan, tienes que ir retirando y desandando camino conforme vas avanzando. Te encuentras con que la tierra no es muy buena y te hundes conforme vas avanzando. El sol quema tu piel y cuando llueve te mojas, el viento te azota y corta tu cara.
Un día, al cabo de un tiempo, llegas al final del campo de maíz. Has conseguido cruzarlo, después de pasar innumerables esfuerzos que te han puesto a prueba a lo largo del camino. Entonces miras atrás y ves el camino que has conseguido abrir a lo largo del campo, y sientes esa sensación de euforia característica de un reto superado.
Si ahora tuvieras que cruzarlo de nuevo. ¿Sería más fácil?
Entonces lo cruzas de nuevo hacia el otro lado, aprovechando para quitar y mejorar tramos que en un primer momento te costaron mucho, el camino se vuelve mucho más fácil, y la tierra, al estar pisada por primera vez, se hace más transitable, permitiendote incluso llevar un pequeño carro para ir eliminando las plantas más grandes sin necesidad de desandar camino, y llegas al lugar de donde saliste la primera vez.
¿Como sería cruzar el campo ahora? ¿Y si lo hicieras innumerables veces durante años?
Han pasado varios años cruzando el campo de un lugar a otro. El camino que te costó meses construir ahora puedes transitarlo en menos de medio día. Incluso has ideado un carro que te permite cruzarlo sin esfuerzo. Aquel primer día en que todo resultó difícil ahora se torna lejano, incluso apagado.
Pero ha ocurrido algo.
El camino de tierra ha ido cediendo de tantos cientos de miles de viajes de un lado a otro y se ha ido hundiendo por efecto de la propia erosión, con lo que ahora el camino va casi dos metros por debajo del nivel de las plantas de maiz. Incluso es difícil vislumbrar la luz del sol. Es rápido y permite cruzar, pero ahora no nos permite salir de él. Estamos atrapados.
Crear un hábito es como cruzar el campo por primera vez. Requiere de esfuerzo y perseverancia, de soportar calor, agua y viento. De mantenerse firme en todo momento.
Destruir un hábito requiere de caer una y otra vez por los muros que tu mismo has creado, pero cuando eres capaz de saltar lo suficiente como para salir de la trinchera, sólo te quedará construir un nuevo camino.
No puedes salir del camino sin la intención de abrir un nuevo camino. Un hábito requiere de un intercambio con otro hábito.
Has tardado meses en cruzar el campo, cambiar un hábito sólo requiere 21 días
