Imagina que estás esperando en una de esas colas interminables que la nueva banca cívica ha creado debido a su política de convertir el personal de atención al cliente en comerciales. Es un momento aburrido. Foto: Anika Viro
Si, a pesar de ese aburrimiento, eres capaz de intentar mantener una actitud observadora, podrás descubrir cosas. Sí, además, eres capaz de dar rienda suelta a tu mente en un plano positivo, podrás empezar a hilar conceptos que te permitan llegar a una innovación.
Principalmente así es cómo funciona mi mente. Por eso nunca he creído en los cuadrantes Urgente-Importante, que te invitan a desechar toda actividad que no sea prioritaria, puesto que es en las tareas más insignificantes y aburridas donde a mí me surgen las ideas más innovadoras. Tal y cómo subraya Scott Anthony [Harvard Business Review], cualquier sitio puede ser un gran lugar para aprender.
[pro-player]http://vimeo.com/20793651[/pro-player]
Toda la adolescencia en un minuto. Un trabajo excelente con el que me siento plenamente identificado. Una reflexión: ¿Crees que lo que sentimos hoy en día (la hipoteca, el coche, las política) será objeto de una sonrisa dentro de unos años igual que hoy lo es este video?
[pro-player]http://www.youtube.com/watch?v=2nPd6Nm4VMU[/pro-player]
Hay varias corrientes (Maslow, csikszentmihalyi, Berne) que están de acuerdo en que la validación o la pertenencia son dos necesidades básicas del será humano.
Que los demás nos digan cosas que nos hacen sentir bien y engorden nuestro ego es algo que mueve a muchas personas, un motor social en el que se basa gran parte de la publicidad y el marketing -neuromarketing lo llaman ahora-. Mi amigo Jose Maria Garrido me manda este bonito video donde se puede ver como algunas personas nos acercamos a aquel que nos valida.
Mi experiencia en inteligencia emocional me dice que muchos de los problemas que arrastramos hoy en día vienen desde la infancia debido a que no nos hemos sentido validados por nuestros padres, nuestros amigos, nuestra familia o incluso nuestras parejas.
Es por ello que buscamos la validación en personas de nuestro entorno. En jefes y compañeros cuando pedimos que nos valoren un trabajo. En la pareja cuando le preguntamos si vamos guapos. En la familia cuando queremos que aprueben nuestras decisiones.
¿Te sientes validado?

