
Acabo de terminar de leer The Dip, obra del marketiniano más conocido de la red, Seth Godin, y mis sensaciones son difÃciles de explicar.
Por un lado, The Dip es un libro que recomendarÃa leerse a cualquiera que tenga un mÃnimo de percepción sobre la importancia de los objetivos en la vida, que en mi cÃrculo personal es el 95% de las personas. Además, lo recomendarÃa sin dudarlo.
Por otro lado, es un libro que no aporta nada nuevo a una persona que alguna vez haya reflexionado sobre sus proyectos, su vida o cualquier cosa que querÃa hacer, pero que ahonda tanto en esos pensamientos y reflexiones internos, -por lo menos en mÃ- con la capacidad de ponerles nombre, apellido, clarificarlos y asignarles un modelo racional, que sorprende que un texto de apenas 70 páginas te haga pensar tanto.
Por eso es tan genial. Yo me he llevado la sensación de que estaba escrito para mÃ, como si el autor me conociera de toda la vida. He de decir que pocas veces he disfrutado tanto con una lectura tan clarificadora. Si tuviera que ponerle un subtÃtulo al libro serÃa: “Visión global y decisiones racionales”, pero no expresarÃa en absoluto de lo que va el libro.
Si alguna vez has sentido que estabas haciendo demasiadas cosas que no te aportaban nada, que tienes proyectos que te quitan energÃa pero no eres capaz de acometerlos ni de dejarlos, o que las cosas no son como habÃas imaginado cuando entraste en la gran empresa, o acometiste ese proyecto maravilloso, sin duda debes de leer The Dip. Y más aún si es una sensación que tienes ahora mismo.
Se lee en apenas dos o tres horas, según cual sea tu nivel de Inglés. Hace falta tener experiencia en la lectura en el idioma de Shakespeare porque hay muchas fórmulas y sutilezas que no se cogen con una traducción literal.
Sin duda un must have.
Una de las charlas que quizá más me ha impactado en mi vida fue la de JoaquÃn Cuenca, cofundador de Panoramio, durante la última CP.Â
JoaquÃn contó a la audiencia como él y Eduardo Manchón habÃan comenzado con Panoramio, su relación con Loquo, que anteriormente habÃa sido adquirido por Ebay, y su proceso de adquisición por parte de Google.Â
Le pregunté que como habÃa que plantearselo para iniciar un proyecto sin modelo de negocio y admitir que uno tenÃa que dejarlo todo para dedicarse al proyecto sin saber exactamente si iba a tener para comer al final del més en curso.Â
Su respuesta fue de lo más sorpresiva: “Uno tiene que divertirse y confiar en que va a poder vivir de su proyecto tarde o temprano. No conozco a nadie al que le haya fallado su proyecto. Sólo un 1% de los proyectos que se ponen en marcha en Internet fallan, y siempre producen por lo menos un sueldo”
Supongo que a más de uno eso le darÃa ánimos, pero mi reacción fue pensar: ¡Qué mala suerte! y yo que ya he puesto en marcha tres o cuatro cosas que me han fallado, debe ser que me enmarco continuamente dentro de ese 1%.
¿Que opinais? ¿Sólo un 1% de los proyectos que se ponen en marcha en Internet fallan? ¿Es fácil vivir, pagar la hipoteca y ahorrar montando un proyecto asà en Internet?

