Las fases del cambio traumático

Al producirse cambios no deseados, inesperados y percibidos negativamente en nuestra vida, no tenemos más remedio que experimentar una serie de cambios emocionales que nos conducen por la senda de lo que se conoce por sufrimiento: Perder a nuestra pareja, ser despedidos, perder a un familiar, terminar con nuestra relación.

Depende de la persona el tiempo que se vive en cada una de las fases, y en ello interviene en gran medida nuestra inteligencia emocional, así como la capacidad de entender que lo que ha ocurrido ha ocurrido y no revolcarse en los Por qués que no llevan sino a que suframos aún más.

Las fases que describo a continuación están basadas en el trabajo de la doctora Kübler-Ross, la mayor especialista del mundo en el duelo. Hay tres grandes fases emocionales, y cada una de ellas va acompañada de una serie de procesos y sentimientos que vivimos: Reafirmación, Crisis y Reconstrucción.

Inmovilismo

La primera reacción es la del shock emocional. En esta fase las personas pretenden seguir con su vida como si nada hubiera ocurrido. Un buen ejemplo es el de la persona que es despedida, y mantiene en secreto el despido ocultándolo a su familia y a sus amigos, sigue levantándose a la misma hora todos los días y pasa la mayor parte del tiempo sin saber que hacer, aunque reafirmado en continuar como si nada hubiera pasado. Este proceso es previo al comienzo de las fases.

Reafirmación

La primera fase, comienza cuando entendemos la mala noticia y termina cuando empezamos a entender que lo que ha ocurrido es así y no podemos cambiarlo. Comprende los siguientes procesos:

Negación

El segundo proceso es el de negar los hechos. En casos de duelo por pérdida de una persona cercana, la manera de negar suele manifestarse al recibir la noticia, aunque se dan situaciones en donde una persona viuda sigue manteniendo los enseres de su pareja durante años, cómo si en un momento dado pudiera volver de la muerte.

Cólera

El tercer proceso se caracteriza por una explosión emocional de ira. Las personas que se encuentran alrededor tienen que comprender, aceptar y permitir esta situación sin provocar un enfrentamiento, debido a que forma parte del proceso de cambio. En ocasiones, hay personas que se estancan en esta fase (cabreo permanente con el mundo) o que la muestran mucho después de que se haya producido el hecho traumático, lo que puede suponer un problema si las personas que tiene alrededor en ese momento no comprenden el hecho que lleva a la persona a la cólera.

Negociación

El último proceso de la fase de reafirmación es la negociación. En el caso de la cultura cristiana, este proceso, en casos de duelo, va asociado a los ritos funerarios. Es una manera de negociar con Dios el futuro de la persona fallecido. En el caso de pérdida de una pareja, éste suele darse mediante los Te prometo (Te prometo que voy a cambiar, te prometo que ya no lo haré más)

Crisis

Generalmente suele ser la fase más larga, donde es habitual ver movimientos hacia atrás y hacia delante en cada uno de los procesos emocionales que se producen, aunque siempre manteniendo uno de ellos como tónica principal. Éstos son:

Angustia

La sensación de angustia o dolor emocional intenso, que en ocasiones llega a manifestarse como dolor físico. Este proceso, al igual que todos lo de la fase de crisis, es necesario vivirlo, ya que el uso de parches, si bien puede aliviar transitoriamente la sensación, es peligrosa debido a que crea un apego a éstos, no permitiendo a la persona avanzar, en alguno casos, nunca.

Tristeza

La tristeza emocional o tristeza del yo, es un proceso que nos lleva a la apatía, a querer estar sólos, y no confiar en lo que los demás nos digan. En estos momentos es bueno contar con personas que nos influyan positivamente sin juzgar o intentar dar soluciones racionales a algo que es meramente emocional.

Depresión

Probablemente la depresión sea el proceso más duro y difícil de superar. La depresión se caracteriza por una interiorización del sufrimiento, y se dan paradojas como la de un animador o una persona que siempre es positiva intentando dar al mundo mientras interiormente se encuentra sufriendo el cambio traumático. La depresión no siempre se muestra al mundo tal y como es, ya que la persona incluso se encuentra avergonzada de sí misma por el hecho de padecerla. En ésta fase es difícil la ayuda, ya que es la persona la que tiene que decidir cuando pasar a la siguiente fase.

Reconstrucción

La última fase es la de reconstrucción, que comienza al ver el final de la depresión y cuando la persona recupera una vida normalizada y empieza a vislumbrar nuevas metas y objetivos, permitiendo así que avance. En esta fase sólo hay un proceso: el de Aceptación, mediante el cual la persona comprende lo que le ha ocurrido y que no podía haber hecho nada para evitarlo, liberándose así de sufrimiento del cambio traumático.

Parches

Los parches son herramientas emocionales que nos permiten sobrellevar una situación que nos supera. Son muy habituales y las personas los llevamos a cabo para olvidar durante unos momentos nuestro sufrimiento y enfocar así la situación que vivimos de una manera más emocionalmente productiva. Algunos de estos parches son: Quedar con amigos, leer, escuchar música, ver películas o series, escribir, salir a hacer deporte, ir de viaje. En cualquier caso, son actividades que requieren toda nuestra atención y que nos permiten liberar al cerebro de la presión continua.

Hay que utilizar los parches, y muchas veces, aunque hay que tener cuidado de no quedarnos atrapados en ellos. Si nos han despedido de nuestro trabajo, debemos recurrir a las personas cercanas, sin convertir éste recurso en un fin, y teniendo en cuenta de que se trata de un medio para poder liberar momentáneamente la presión para poder seguir avanzando.

Cómo actuar con una persona que está sufriendo un cambio traumático

En primer lugar hay que aceptar, permitir y comprender lo que está sucediendo a la persona, sin castrarle emocionalemente. En éstos momentos, la persona necesitará llorar y desahogarse para poder limpiar sus emociones, y es por ello que hay que mostrar el apoyo necesario para que se sienta en confianza de hacerlo. Debemos evitar dar pasos de contacto físico, como los abrazos si la persona no nos lo pide, y mostrarle nuestra disposición a estar a su lado sin juzgar sus decisiones. Es crítico no caer en ofrecer soluciones para su problema, ya que éstas soluciones sólo podemos darlas en función de nuestra propia visión, que además es racional. Intentar combatir un proceso emocional con una solución racional es como intentar arrancar el coche con agua destilada. La persona es consciente de que tiene que tomar vías y decisiones y además está perfectamente capacitada para tomarlas por sí misma

Cómo actuar en caso de estar sufriendo un cambio traumático

Una de las herramientas más importantes es identificar y conocer en que fase nos encontramos. Eso permitirá saber en que lugar del camino estamos y lo más importante, saber cuanto de éste nos queda por andar. Irremediablemente, tendremos que pasar todos los procesos de reconstrucción emocional, aunque conocerlos y aceptarlos nos permitirá pasar cada uno de ellos rápidamente. Hay que tener en cuenta que no se puede huir de ellos, así que si nos encontramos angustiados o deprimidos, hemos de aceptarlo y vivirlo, utilizando los parches para evitar llegar a momentos de hundimiento, que nos lleven a la autolesión o a agredir a los demás.

Después

Es necesario saber que las heridas emocionales tardan un tiempo en curarse y que, como una gran operación, seguiremos sintiéndolas de vez en cuando a lo largo del tiempo, con mayor o menos intensidad. Éste proceso de sufrimiento es a la vez un proceso de aprendizaje, que nos capacita emocionalmente para enfrentarnos a situaciones difíciles a lo largo de nuestra vida.

Posted by Jerónimo Palacios Vela

Mi misión es ayudar a mejorar la profesión del desarrollo de software. Soy Professional Scrum Trainer de Scrum.org, Accredited Kanban Trainer de Lean Kanban y facilitador de LEGO® Serious Play. Vivo entre Berlín y Granada. Me encantan la vela y el Rugby

  1. Querido amigo:
    Guárdame en la bolsa de tus parches para cuando los necesites.
    un beso.

  2. Andamos a grandes pasos y a veces el mundo se precipita.

    Incluso en días como hoy seguimos enseñando y aprendiendo. Seguimos caminando. Recorremos caminos que se unen y se separan sin parar.
    Como bien dice Begoña, no dudes en abusar de los que compartimos el camino contigo estos días. Estamos aquí para eso.

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